Eunice Odio se ha ido por la bañera
En su departamento de la calle Neva 16 había sido encontrado el cadáver de Eunice Odio, calculándose que el hallazgo se hizo a los diez días de su fallecimiento.
Efraín Huerta.
Eunice Odio
se ha ido
por la bañera,
silenciosa,
por una rejilla
metálica
del cuarto de baño
inundado
por su luz.
Eunice
del desagüe
a las tuberías,
Eunice
por las alcantarillas
de la Calle Río Nazas,
por los drenajes
inhóspitos
de Tenochtitlan.
Eunice
con el sol
de mediodía
entre aguas negras
que ahora
son claras.
Eunice rabiosa
por los caños
de su pasado
que es fuego
y es miedo
latente.
Eunice Odio
derramada
en su tránsito
perpetuo.

¿Quién llamó a Rosario Castellanos?
¿Será quien quiero que sea?,
se pregunta extática.
Su voz es dulce como el agua tibia
que cae por sus piernas de brea,
desde la bañera hasta la sala,
en pos del auricular.
Gotea su cuerpo con lentitud,
desnudo, resplandeciente,
como una declaración de fe,
una vigilia estéril del polvo,
hacia un teléfono en llamas
que repite su nombre.
Y la lámpara,
a pocos pasos del deseo
hace contacto
con su piel transfigurada,
para que brote el rito
al pie de la letra.
Causas y defectos V
Las rebanadas de piña
en las pizzas hawaianas de Hawaii
se cultivaron con bromacil
en Pital de San Carlos;
en pro de la sostenibilidad ambiental
de las canchas de golf de la Polinesia.
Diego Mora (San José, Costa Rica, 1983). Doctor in Latin American Cultural Studies from the University of Cincinnati; master’s degree in Latin American Literature from New Mexico State University and Psychologist graduated at the University of Costa Rica. He has published poetry, fiction and essays in various publishers and magazines in both physical and digital formats. Winner of the Costa Rica National Poetry Prize in 2022. He is currently a professor and researcher at the University of Costa Rica, and Coordinator of the Academic Production of the Vicerrectoría de Extensión at National University of Costa Rica.


