Pablo G. Lleonart

Praxis 

Un poema antes de ser poema 

debe matricular en la universidad de Alabama 

-una mañana del 12 de junio de 1963 –

el mismo día en que matriculó 

Vivian Malone Jones 

Un poema antes de ser poema 

debe resistir los insultos del gobernador de turno 

igual que lo hizo Vivian Malone Jones 

Un poema antes de ser poema 

debe esperar la sentencia de la Corte Suprema 

parra poder asistir a las aulas 

igual que tuvo que esperar Vivian Malone Jones  

Un poema antes de ser poema 

debe ser escoltado por la Guardia Nacional  

y sentir el crujir de las botas militares 

en el interior de sus versos 

igual que lo sintió en su cuerpo Vivian Malone Jones 

Un poema antes de ser poema 

debe conocer la soledad 

rodeado de personas 

igual que la conoció Vivian Malone Jones      

durante setecientos cincuenta días consecutivos 

Un poema antes de ser poema debe aprender que 

-la poesía es la teoría de la vida-

como sentenció el abogado W. Stevens 

Un poema antes de ser poema 

debe poner en práctica la lección aprendida.

zapatos 

los zapatos nunca se sienten solos van en pares y hacia delante impulsan al hombre. un zapato en una esquina del cuarto y otro en la habitación contigua se saben unidos a la mañana siguiente. esa historia del hilo rojo que une a las personas en realidad solo funciona con los cordones de los zapatos 

los zapatos nunca están solos no porque tengan a los pies sino porque tienen al pavimento. Joseph Brodsky que calzaba un 42 europeo y un 8 americano aprendió de sus zapatos que nunca pisaban dos veces el mismo asfalto.  y quizás esa es toda la soledad que puede sentir un par de zapatos. el no volver sobre sus pasos

a los gitanos los entierran descalzos y es humillante porque a un hombre nunca le puedes arrebatar sus zapatos. arrebatarle a un hombre sus zapatos equivale a quitarle su historia o mejor dicho el polvo de su historia 


las zapaterías son forjadoras de caminos nadie conoce el camino de la vida hasta que no se enamora de un par de zapatos. dicen que quien aguanta una piedra en el zapato resiste cualquier cosa. por orgullo muchos se han detenido a quitarse los zapatos para botar las piedras que le hincan los callos. y por orgullo muchos también han dejado abandonado sus zapatos

un poema se mide por la longitud de sus pasos lo que equivale a que un poema usa buenos zapatos. los mejores zapatos para correr la maratón son los usados por Eliud Kipchoge. el poeta cuando se sienta a escribir debe calzar los zapatos de un corredor de maratón 

el problema de la vivienda 


la verdad es que en ningún poema deben anidar las aves

al menos que sea un poema- árbol 

yo sembré hace años una semilla – verso 

lo hice en el mes de enero 

como lo hacen los mirlos machos de la subespecie

turdus merula merula-

con el fin de establecer un territorio

el mirlo que hay en mí comenzó a cantar en cada amanecer

por aquella misteriosa razón de que los cantos a primera hora

de la mañana suenan más fuertes

desde entonces crece un ave en mi poema-árbol 

que aprende a volar entre los abismos hemistiquios de las ramas

la verdad es que a los políticos les molesta el símbolo del vuelo 

a pesar de que todas las patrias tienen un ave nacional

cuando sembré mi primera semilla-verso

mi padre me alertó que los ornitólogos 

aprenden de las aves el arte de la paciencia 

-me dijo-

pueden pasarse horas escondidos para lograr el hallazgo 

por eso debemos tenerles miedo a sus ojos 

que aparentan dos, pero son más

descubrir un ave en un poema-árbol 

puede tardar 4755 versos 

lo mismo que tardó Dante en recorrer el Purgatorio 

por eso el mirlo que hay en mí tampoco pierde tiempo

y canta porque el camino es largo y lleno de bosques 

con poco espacio para establecerse 

el problema de la vivienda es un problema de afinación


a los políticos les molesta el sonido del canto 

a pesar de que todas las patrias tienen un himno nacional