Vengo de un país
A la gente valiente que hoy enfrenta el exilio por luchar por un mejor país.
Vengo de un país
que aniquiló intelectuales,
desapareció niños
y acabó con muchos sueños.
Vengo de un país
marcado por el exilio
por esa necesidad de expatriarse
para preservar la vida
y la libertad.
Vengo de un país
donde niños mueren de hambre
mientras otros disfrutan
lujos y banquetes.
Vengo de un país
donde temo enamorarme
no por el hecho de amar
sino por la violencia
que amenaza su pérdida.
Vengo de un país
donde se vive con miedo
de perder a quien amas,
de que te arrebaten la vida.
Vengo de un país
que quema niñas
y donde la muerte
acecha en cada esquina.
Vengo de un país
donde no se vive,
se sobrevive
y aun así decido volver,
pero eso está acabando conmigo.

Poema para los cinco sentidos
Caminé con ayuda de un bordón,
hecho de palo de sanjuán;
probé el balayán,
lleno de semillas;
olí el dulce aroma del caulote;
escuché a las loras cabeza amarilla,
cantando desde las yaguas;
vi saqueadores de sus nidos
y a los valientes que los enfrentan.
Vi volar frente a mí un colibrí,
pude oler corteza de rosul,
escuché una aurorita cantar,
me quité la sed con bejuco de agua
y me refresqué la cara con agua de río.
Sesenta y cuatro días en la montaña,
cual guerrillera,
no son poca cosa.
Llega un punto
en que te volvés una con la montaña,
la montaña se vuelve un poema
para los cinco sentidos.
La montaña te recuerda
que vos también estás viva.
Homo mortem
Linneo la nombró Homo sapiens, del latín «hombre sabio»
porque se supone que es una especie pensante
pero veo a mi alrededor y veo destrucción,
desigualdad, sufrimiento y crueldad.
Veo grandes extensiones de palma africana
que han acabado con bosques y desalojado comunidades.
Veo niños y niñas muriendo de hambre
mientras el uno por ciento de la especie
se da grandes festines y desperdicia sin medida.
Veo policías, en mi país y en todo el mundo,
matando gente, agrediendo al pueblo y defendiendo poderosos.
Veo el sistema que sostiene a la especie: capitalismo puro y duro
no importan las condiciones del trabajador, sino que produzca
no importa masacrar cruelmente otras especies si es más barato.
La vida no importa, importa el dinero.
¿Hombre sabio?
Creo que hubo un error
o estoy hablando de una especie distinta de la que describió Linneo.
Tal vez nombraré este holotipo como Homo occisor (asesino)
aunque sería más preciso llamarle Homo mortem (suicida)
porque va tras la muerte, de su propia especie incluida.
Soy maleza
Nunca me ha gustado arrancar la maleza
porque igual es vida
y me ha regalado sorpresas:
flores bellas, coloridas, polinizadores y medicina.
Nunca me ha gustado arrancar la maleza
quizás porque en una de esas
puede que también florezca yo.
Bárbara I. Escobar Anleu
A feminist cis mestiza woman born in Guatemala City, Central America, in November 1989. She holds a biology degree from the Universidad de San Carlos de Guatemala and a Master’s in Wildlife Conservation and Management from the National University of Costa Rica. Currently, she is a doctoral candidate in Tropical Forest Management and Biodiversity Conservation at CATIE in Costa Rica. She has experience as a teacher, researcher, and coordinator of biodiversity monitoring and conservation programs. Bárbara has served in various decision-making positions ad-honorem and received national and international scholarships, awards, and recognitions for her work as a conservation biologist and science communicator. She has numerous publications in indexed scientific journals. Her commitment to nature conservation and human rights drives her to write for digital media, focusing on science, biodiversity, gender, and politics. She won the First Literary Contest of Revista Siempre Viva 2021-2022 and was a finalist in the First Contest of Guatemalan Women Writers 2023. Mi corazón de selva is her first published poetry collection (2024), featuring poems written over the years, sharing her inner world with the public.









