Cultura: antídoto contra la España vaciada
Por: BENITO PASCUAL
(Reproducido de La Opinión de Zamora, con el permiso del autor)

Este fin de semana (Junio 13-15, 2025) he tenido el gusto de asistir al I Encuentro de Poesía Trasatlántica, celebrado en nuestra ciudad de Zamora. A esta convocatoria han acudido una treintena de poetas de ambas orillas del Atlántico. De Cuba, Costa Rica, México, Puerto Rico, Perú, Portugal o Canarias, junto a otros poetas locales y del territorio nacional como el prestigioso poeta Antonio Colinas (Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana, Premio Dante Alighieri en Italia o Doctor Honoris Causa por la Universidad de Salamanca), Aurora Luque (Premio Nacional de Poesía) o Ana Merino (Premio Adonáis, Premio Nadal). Todo un privilegio.
El evento ha sido organizado por la asociación Trasatlántica, Creation and Scholarship, formada por profesores de Universidades estadounidenses y españolas. La cubana Damaris Puñales, la presidenta, ha sido la verdadera artífice de que haya sido posible este magnífico acto.
Cuando en diciembre del año pasado, Damaris, se reunió conmigo para hablarme del proyecto, no podía imaginar que esto se llevara a efecto, como sí se ha hecho. Pero la idea no acaba aquí. En octubre de este mismo año se celebrará un encuentro similar en la ciudad de Cleveland, Estados Unidos, donde Damaris trabaja como profesora universitaria. Pese al raquítico apoyo institucional aquí en España (el encuentro ha sido financiado íntegramente a través de una beca de la Universidad americana), esta mujer y su equipo han hecho posible aquello que parecía imposible.
La pregunta que se estará haciendo el lector es por qué Zamora. Y la respuesta tiene que ver con un amor a primera vista. Casualmente Damaris recala hace unos años en Zamora y se quedó literalmente prendada por el encanto de la ciudad. No solo eso, ella misma compró una vivienda aquí y arrastró a otros compatriotas cubanos suyos quienes también se han afincado en la ciudad del Duero. ¿No es esto una historia extraordinaria?
Esta circunstancia sirve para ilustrar la potencialidad de esta como ciudad cultural, lugar de acogida, espacio de emprendimiento de proyectos como el de Atlántica. Las instituciones zamoranas deberían tomar nota y apoyar sin condicionantes propuestas como las de Damaris.
Treinta personas que se han alojado aquí durante tres días, que han visitado la ciudad y piensan volver el año que viene. Además de los vínculos que se han creado con personas de la cultura local, tejiendo lazos de amistad y pergeñando proyectos comunes. La segunda edición se volverá a realizar, pero esta vez necesitamos apoyar la iniciativa y mejorar las condiciones para que más personas vuelvan y desarrollen sus proyectos culturales en Zamora.
Por cierto, el alojamiento y el grueso de actividades se han desarrollado en el incomparable espacio de La Casa de la Espiritualidad. Se nos ha informado que existe un proyecto para construir un hotel. Yo aprovecho para proponer al Ayuntamiento para que sea él quien lo gestione y lo rehabilite como espacio y/o centro de arte y diálogo cultural, con el fin de acoger esta y otras iniciativas que dinamicen y cree tejido asociativo y vida en la cultura y sociedad en el Municipio. Sería algo pionero en nuestra Comunidad de Castilla y León.
Esto sí fija población (a la vista está), aglutinaría otras propuestas, generaría expectativas y daría a la ciudad un valor añadido que contribuiría a la tan deseada declaración de Zamora como Ciudad Patrimonio de la Humanidad. ¿O no?
