Quiero volver
Quiero volver al desierto
A la tierra baldía del alma
De la que habló mi madre
Como el simple y llano vagar
Del viento que me
Recorre el rostro
Un niño pequeño
Que crece
Bajo el sol de los veranos.
Una canción antigua resuena
En el monte
De la memoria:
Estoy en lo oscuro
Pero conozco la oscuridad
Y no me atemoriza.
Lo oscuro es lo mismo
Que la luz.
Yace una llanta
Yace una llanta en medio del río
Justo ahí
En la línea imaginaria
De la frontera.
Me pregunto de quién es
Quién va a recogerla
Aventarla hacia el país del alma
O jalarla un poco más hacia el río
Como una anguila viva que muerde
Y significa.
Yace así también el que migra.
¿Quién recoge a los muertos?
La última hora
En la última hora
La noche vuelve oscura
Y repleta.
Andan los niños afuera
Como mariposas ciegas
Sobre los peñascos.
Un caballo observa más allá de su
Horizonte, sus ojos azules,
Y ausculta mi mirada con la suya.
El silencio es aquí el agua
Iridiscente y escasa,
Lo más sagrado que este imperio
Ha saqueado del desierto.
Me pregunto si el mío será, pronto,
Tan hostil,
Tan hermoso, dócil
Y valiente,
Como este.
Del libro inédito Desierto menor
Bruno Ríos
