Ley Bases
Llego, entro por la columna
de jubilados y sorprendo
a los servicios
dando vuelta
un móvil.
No me asustan
pero corporalmente
les advierto que algo
nos diferencia.
Hasta ahora
el ecosistema
se mantiene
sin embargo
cuando consigan quemarlo
arderá el caos, pondrán precintos
y desde motos velocisimas
meterán palos a mansalva.
Habrá detenidos que
obligados por mensajes
de odio se justificaran
en un chiste
que menciona un intento
de golpe de estado.
Solo esta locura
puede mantenernos
delicadamente heridos.
La trinchera
Me pidieron que leyera
un poema de amor pero afuera
estábamos en guerra.
Una horda de entes traccionados
a clona que fueron creados
por el dios Conan ahora gobernaba
mientras una sangría profunda
se suscitaba.
Humanos que todavía no habían
perdido el alma iban
secando su dignidad.
Me pediste que leyera un poema de amor
y recordé la frase que propinaste
sobre tu cama, mejor no hablemos
de política porque perdés.
Estaba por decirte que te quería
pero quisiste imponer las ideas libertarias
de la europa rancia de donde llegabas,
impracticable en este lugar
del cual nunca salí.
Estaba por dedicarte un poema
en el que diera cuenta que te extraño
pero el abismo que se abrió
entre nosotros es tan grande
como el hate más rabioso.
Ya sé que todo beso es político.
Estaba por escribir
un poema de amor pero recordé
que estábamos en guerra.
El fascismo avanza
Un chiste de mal gusto empezó
hace meses y con él andamos
todavía a cuestas,
en un momento
me olvide que gobernaba
la derecha
pero la tensión arterial vuelve
cuando escucho a tipos
como Trump en el poder,
esa es una sensación pesada.
La patria para ellos no es nada
y de acuerdo a las leyes
de la permutación nosotros
somos todo lo contrario
A la noche mientras leía Twitter
vino un fluir agradable
leyendo la cuenta llamada
“Los arrepentidos” como piso
de tregua para mi paz mental.
Equilibrar un texto
requiere primero
conocer nuestra psiquis.
Magnicidios
Sabag Montiel gatilló en la cabeza
de Cristina dos balazos invisibles
de los cuales pocos
se atreven a hablar
Lenon fue interceptado solo frente al Dakota
cuando Mark Chapman decidió
terminar con su vida tras leer
El guardián en el centeno
Nadie acreditaría a Salinger tan hecho
y nadie en Argentina es tan ingenuo
de creer que Sabag Montiel se manejaba
solo y no formaba parte del plan maestro
También sorprende la negligencia
de los custodios o que los propios
no le hayan reventado la cabeza
contra el asfalto
En las noticias con el correr del tiempo
el tratamiento del tema se fue
diluyendo al punto que nunca
se actuó con la real dimensión
del atentado.
Las mentes más iluminadas de mi generación
Sucumben
a la sombra
de un ataque
de pánico
condenados
al recetario rosa
por profesionales
de dudosa licencia
presos
de lo que callaron
como una gran cárcel
atados
a sus convicciones
y a los moldes
de la generación
castradora anterior
metiendose
poemas a la vena
con la tierra del diablo
en las entrañas
recientemente separados
y con dos intentos
de suicidio a cuestas
adoctrinados
con la política
como estandarte
nacidos
entre el conflicto de Malvinas
y la primavera alfonsinista
y sorprendidos por la pubertad
en pleno menemato
saltando con temas de Sumo
apretando
con canciones
de Sting
criando tamagotchis,
pagando centavos
en un ciber para pasar
la noche chateando
alquilando vhs
como símbolo
de clase
dejando la vida
por nada
pero leyendo
a tipos como Wash
o cualquiera dispuesto
a ponerle el cuerpo
a la literatura
o a una causa.
frustrados deportistas
que entraron a universidades
para cambiar el torcido destino
de los padres y a sus pies
descubrieron una ficción elevante
y su propio fracaso.
las mentes
más brillantes
de mi generación
arrancaron sus cerebros
para hacerle preguntas
teniendo sexo
de parado
y a corazón abierto
en estaciones de servicios
o en telos inmundos
los vi perecer
al costumbrismo
de un sábado
en la peatonal Alsina
porque así lo obligaba
el juvenil ritual
metiendo plomo
en los arcades de Sacoa
y sorprendidos
por el primer Mcdonald
hundidos en la marea
de la ola neoliberal
cuya educación sexual
eran las novelas o la Playboy
que alguien rescataba de un yuyal
mezclando curazao
con granadina
como ratones
de laboratorio
tiñendo el pelo
como Denise Rodman,
viendo a Tyson escupir
la oreja del escándalo
hundidos en remeras
que rezaban
“No parlo di doping”
mientras veíamos
derrumbarse la Amia
y el helicóptero
de Menem junior.
soñando con los labios
de Raquel Mancini
antes que la arruine
un cirujano desquiciado
llorando Callejeros,
Cromañon,
pidiendo justicia
por Cabezas y Kosteki,
que ya entrados en años
nos enamoramos
en marchas
conviviendo
con el constante avance
de los tecnológico
por sobre lo humano,
dejándonos llevar
por las creencias
y entregándose al fin
al amor peronista
con compañeras
de carne y hueso
eran maquinas
de amor
y deconstrucción,
eran máquinas
de estimular los sentidos
al punto de respirar
un mundo diferente.
¿Qué nos pasó?
¿En que parte
de la batalla cultural
olvidamos los fierros
y las palabras?
¿En qué momento
el progresismo
deglutió la doctrina?
Las mentes
más brillantes
de mi generación
no votaron en blanco
pero no supieron
respetar a los que lo hacían
y mascullaron
el rencor junto a la aparente caída
de un modelo indestructible.
¿Quién te va a juzgar?
¿Quién tendrá el tupé
de intentar ponerte el sayo?
Perdonales la ignorancia,
perdonales el odio de clase,
perdonales que ese sea
el sintagma del lenguaje humano.
(de El perro imaginario)
Nicolás Guglielmetti

Nicolás Guglielmetti nació en 1981 en Bahía Blanca. Cursó estudios de letras en la UNS y formó parte de Vox Ruta 33 y la EAPP, ambos programas destinados a la formación de escritores emergentes. Administra la web Destino Cultura y colabora con las revistas literarias opcit, Gramaje Cero y Uoiea Fanzine. Dicta talleres de escritura creativa en diferentes espacios de la ciudad. Es uno de los fundadores del Festival de Narrativa de Bahía Blanca. Realiza el micros de literatura en Radio Altos junto a Luis Cano (Lecturas) y en Radio Universidad junto a Virginia Fraché (Club de Lectura).
En poesía ha publicado nueve títulos entre los que destacan Bella Vista (Vox Ediciones 2015), Cruzar el desierto (Colectivo Semilla, 2017), Antes que el tiempo arrase con todo (Unidad de Sentido, 2021), Ha muerto Maradona (Goles Rosas, 2022), El perro imaginario (Urgencia&Necesidad Cooperativa Editora, 2024) y Piel Plebeya (Halley, 2025).
Como narrador publicó las novelas Fisher y los refugiados (17grises, 2016); Los desquiciados (Hemisferio Derecho, 2017) y ¿Podrán los robots dominar el fútbol mundial? (Uoiea Ediciones, 2022). Zona de influencia (Unidad de Sentido, 2023) su primer libro de cuentos, resultó ganador en el Concurso “El Puerto Edita” organizado por el Consorcio de Gestión del Puerto de Bahía Blanca. El jurado estuvo compuesto por Luis Sagasti, Mónica Ortelli y Laura Forchetti. Su cuento largo, El que pega último, fue editado en Uruguay por El viento editor en el año 2022.
Fue jurado de los concursos “Derivas Urbanas” y “El gol de tu vida”. Junto a Claudio Dobal y Agustín Hernandorena estuvieron a cargo del programa de formación para escritores emergentes denominado “Escribir la época”. El mismo fue organizado por el Festival de Narrativa BB y se desarrolló durante seis meses en la Universidad Nacional del Sur. Está trabajando junto a Diego García y el staff de Cultura Futbolera en una antología para ayudar a las bibliotecas afectadas por la inundación de Bahía Blanca.
En 2020 su novela Los desquiciados (HD Ediciones) integró la Hot List de la Alianza de Editores Independientes participando de la Feria Internacional del Libro de Frankfurt. Actualmente integra la escudería de la Agencia Literaria SEM, de vasta trayectoria a nivel nacional e internacional.
